En Paris puedes comprar todo lo que quieras, arte, moda, libros, antigüedades, ultimas vanguardias, alimentos de todo el mundo, las joyas mas valiosas, los artículos mas inesperados….TODO
Pero no…TODO NO….llevo tres meses buscando una esponja para el baño.
He probado todo, perfumerías de alta gama, de baja y de media, herbolarios, farmacias, supermercados, tiendas de diseño, mercadillos….imposible, en Paris no te puedes comprar una esponja. Manoplas de toalla si, cepillos de todas las formas y colores, también, pero una esponja, no.
Por eso cuando mi amiga Annita Rodríguez, socia de la productora audiovisual FORWARD VISUAL COMUNICATION, me dijo que vendría de visita, le suplique que me trajera unas cuantas.
Esa noche estábamos invitados a la fiesta de despedida de Samantha Rabon, que tras varios años bailando en el MOULIN ROUGE, se marchaba con su maduro y millonario marido a vivir a Australia.
Como la noche se prometía larga, decidimos cargar baterías con una buena cena en LE GEORGE, en el último piso del CENTRE POMPIDOU, para que se vea que nosotros también vamos a los museos…
LE GEORGE (Centre Pompidou, Place George Pompidou) es el restaurante perfecto para una primera cena en Paris. A medida que vas subiendo por sus escaleras automáticas hasta el último piso te vas dando cuenta de que las vistas son impresionantes. El Sacré Cour a tu espalda, los adornos dorados de la Opera a tu izquierda, Notre Dame en frente y los tejados de Paris, todo ello presidido por la Torre Eiffel…impresionante.
Paris iluminado de noche es una maravilla, pero un bourdeaux a media tarde también merece una visita.
Aunque LE GEORGE brilla más por sus vistas que por su carta, he de reconocer que los scargots me encantan y el Tom Yaai también.
Tras dos botellas de champagne y ponernos al día de todo, nos dirigimos al hotel MAMA SHELTER, ya que en una de sus suites se celebraba la fiesta.
El hotel MAMA SHELTER (109, Rue de Bagnolet) esta en el 20º arrondissemnt. Aunque esta un poco retirado, su restaurante-bar diseñado por PHILIPPE STARCK se ha puesto muy de moda entre modernos transgresores, aburridos de las zonas más típicamente chic de Paris.
Tras encontrarnos con mi amiga Ouerdia Senuci, subimos hasta el último piso donde nos recibió el fotógrafo KRIS GAUTHIER, creador de campañas para SHISHEIDO y encantador, pero con un punto bipolar que hizo que en un momento de la noche decidiera empezar a echar a gente porque, a su parecer, había mucha. Aunque Samantha logró relajarle hubo unas cuantas personas que no se libraron de ser expulsadas.
Un alto ejecutivo de BOTEGA VENETTA (más interesado en su joven novia bailarina que en escuchar mi pasado profesional), un americano director creativo de la firma CLAUDE MONTANA (fue una sorpresa descubrir que esta firma sigue en funcionamiento) y estilizadísimos bailarines del MOULIN ROUGE componían lo más interesante de esta fiesta, aunque el resto de invitados eran de lo más divertidos y venidos desde todas partes de Europa.
Aunque nos lo estábamos pasando fenomenal, creímos que era el momento para que Samantha se quedara con sus amigos más íntimos y una hora perfecta para acercarnos al mítico MAXIMS en el 8º arrondissemnt, donde se organizan todos los viernes CHEZ LUI, una de las soirées más de moda en Paris.
Solo la localización de MAXIMS (3, Rue Royale) no puede ser más parisien con la Place de la Madeleine a la izquierda y la Place de la Concorde a la derecha.
Sabíamos que el acceso era complicado, pero el colorido vestido de GIAMBATTISTA VALLI que llevaba Annita, a juego con mis pantalones fucsia, nos aseguraban la entrada, y así fue.
CHEZ LUI esta organizado por MARC ZAFFUTO y EMMANUEL D´ORAZIO, creadores de las míticas fiestas CLUB SANDWICH.
La velada no pudo ser más perfecta ya que nada más llegar un chico rubio, con un estilismo mezcla de marinero y vedette parisien, que resulto ser el propio MARC, nos invito a dos copas de champagne.
Bailamos como locos en la pequeña pista los ritmos setentero junto a la fotógrafa ELLEN VON UNWERTH (me fije que tiene unos dientes pequeñísimos que cuando sonríe solo se le ven encías) y con la estilista e icono de la moda francesa CATHERINE BABA.
Quedó claro que, en Paris, un buen estilismo te abre todas las puertas.
CAFE NOIR
65, Rue Montmartre
75002 PARIS