domingo 25 de octubre de 2009

CHEZ LUI @ MAXIMS


En Paris puedes comprar todo lo que quieras, arte, moda, libros, antigüedades, ultimas vanguardias, alimentos de todo el mundo, las joyas mas valiosas, los artículos mas inesperados….TODO


Pero no…TODO NO….llevo tres meses buscando una esponja para el baño.


He probado todo, perfumerías de alta gama, de baja y de media, herbolarios, farmacias, supermercados, tiendas de diseño, mercadillos….imposible, en Paris no te puedes comprar una esponja. Manoplas de toalla si, cepillos de todas las formas y colores, también, pero una esponja, no.


Por eso cuando mi amiga Annita Rodríguez, socia de la productora audiovisual FORWARD VISUAL COMUNICATION, me dijo que vendría de visita, le suplique que me trajera unas cuantas.


Esa noche estábamos invitados a la fiesta de despedida de Samantha Rabon, que tras varios años bailando en el MOULIN ROUGE, se marchaba con su maduro y millonario marido a vivir a Australia.


Como la noche se prometía larga, decidimos cargar baterías con una buena cena en LE GEORGE, en el último piso del CENTRE POMPIDOU, para que se vea que nosotros también vamos a los museos…


LE GEORGE (Centre Pompidou, Place George Pompidou) es el restaurante perfecto para una primera cena en Paris. A medida que vas subiendo por sus escaleras automáticas hasta el último piso te vas dando cuenta de que las vistas son impresionantes. El Sacré Cour a tu espalda, los adornos dorados de la Opera a tu izquierda, Notre Dame en frente y los tejados de Paris, todo ello presidido por la Torre Eiffel…impresionante.

Paris iluminado de noche es una maravilla, pero un bourdeaux a media tarde también merece una visita.


Aunque LE GEORGE brilla más por sus vistas que por su carta, he de reconocer que los scargots me encantan y el Tom Yaai también.


Tras dos botellas de champagne y ponernos al día de todo, nos dirigimos al hotel MAMA SHELTER, ya que en una de sus suites se celebraba la fiesta.


El hotel MAMA SHELTER (109, Rue de Bagnolet) esta en el 20º arrondissemnt. Aunque esta un poco retirado, su restaurante-bar diseñado por PHILIPPE STARCK se ha puesto muy de moda entre modernos transgresores, aburridos de las zonas más típicamente chic de Paris.


Tras encontrarnos con mi amiga Ouerdia Senuci, subimos hasta el último piso donde nos recibió el fotógrafo KRIS GAUTHIER, creador de campañas para SHISHEIDO y encantador, pero con un punto bipolar que hizo que en un momento de la noche decidiera empezar a echar a gente porque, a su parecer, había mucha. Aunque Samantha logró relajarle hubo unas cuantas personas que no se libraron de ser expulsadas.


Un alto ejecutivo de BOTEGA VENETTA (más interesado en su joven novia bailarina que en escuchar mi pasado profesional), un americano director creativo de la firma CLAUDE MONTANA (fue una sorpresa descubrir que esta firma sigue en funcionamiento) y estilizadísimos bailarines del MOULIN ROUGE componían lo más interesante de esta fiesta, aunque el resto de invitados eran de lo más divertidos y venidos desde todas partes de Europa.


Aunque nos lo estábamos pasando fenomenal, creímos que era el momento para que Samantha se quedara con sus amigos más íntimos y una hora perfecta para acercarnos al mítico MAXIMS en el 8º arrondissemnt, donde se organizan todos los viernes CHEZ LUI, una de las soirées más de moda en Paris.


Solo la localización de MAXIMS (3, Rue Royale) no puede ser más parisien con la Place de la Madeleine a la izquierda y la Place de la Concorde a la derecha.


Sabíamos que el acceso era complicado, pero el colorido vestido de GIAMBATTISTA VALLI que llevaba Annita, a juego con mis pantalones fucsia, nos aseguraban la entrada, y así fue.

CHEZ LUI esta organizado por MARC ZAFFUTO y EMMANUEL D´ORAZIO, creadores de las míticas fiestas CLUB SANDWICH.


La velada no pudo ser más perfecta ya que nada más llegar un chico rubio, con un estilismo mezcla de marinero y vedette parisien, que resulto ser el propio MARC, nos invito a dos copas de champagne.

Bailamos como locos en la pequeña pista los ritmos setentero junto a la fotógrafa ELLEN VON UNWERTH (me fije que tiene unos dientes pequeñísimos que cuando sonríe solo se le ven encías) y con la estilista e icono de la moda francesa CATHERINE BABA.

Quedó claro que, en Paris, un buen estilismo te abre todas las puertas.


CAFE NOIR

65, Rue Montmartre

75002 PARIS

sábado 26 de septiembre de 2009

EL CIRUJANO DE LAS ESTRELLAS

C.J., conocida relaciones públicas de Madrid, me llamó hecha un manojo de nervios. En una de las múltiples fiestas a las que había acudido, debía haber hecho un comentario banal sobre que no la importaría hacerse unos arreglos y no sabe como, un conocido suyo le había conseguido una cita en Paris con un conocido cirujano plástico, en cuya lista de clientes encuentras nombres como MADONNA o DEMI MOORE.


La idea le encantaba pero la realidad es que no sabia exactamente lo que se quería hacer y ,sobretodo, cuanto le iba acostar. Teniendo en cuenta la lista de clientes, el comentario banal le podría salir por entre 1000€ y 5000€, y esto último podría ser realmente un problema.


Aunque parezca increíble su avión llegó con media hora de antelación, y como bienvenida, la invité a unos champagnes en el CAFE CHARLOT (38, Rue Bretagne) en la parte alta del 3º arrondissement, en pleno barrio de los bobos (bohemian-bourgeois), expresión para definir a ese tipo de gente que combina la actitud bohemia y despreocupada de los artistas, con prendas de MIU MIU y muebles de PHILIP STARCK.


El CAFE CHARLOT es un lugar perfecto para sentarse a charlar, rodeado de sofisticados y animados franceses, después de haberte paseado por las tiendas de jóvenes diseñadores y pequeñas galerías de arte que tanto abundan en este barrio. No dejéis de visitar la tienda de LACOSTE by CHRISTOPHER LEMAIRE (14, Rue de Saintoge) con sus diseños para LACOSTE o la de GASPARD YUERKEVICH (43, Rue Charlot) y sus vestidos de rockera-pija y muchisimas más que ya iremos descubriendo.


Después de varios champagnes y comentar que arreglos se podía hacer, decidimos coger comida japonesa para llevar en SUSHI SHOP que es un japonés de diseño a domicilio, con un packaing ideal, que le da al pedido un aspecto muy chic.


La intención era no llegar de resaca a la clínica, pero la botella de champagne que nos espera en la nevera no auguraba lo mejor, aunque, como me dijo más tarde, no seria la primera vez.


La cita era con el doctor LAURENT MIRALLES, que curiosamente conocí hace años en casa de MILA XIMENEZ cuando comenzaba a pinchar, una ácido creado por el mismo, a famosas acaudaladas de la sociedad madrileña.


La clínica del doctor MIRALLES estaba cerca de la conocidísima Place de la Madeleine, en el 1º arrondissemnt, por lo que decidimos pasar un momento por la cercana Place du Marche St-Honoré, en cuya esquina, se encuentra la tienda de MARC BY MARC JACOBS (19, Place du Marche St-Honoré) donde, a diferencia de la de Madrid, puedes encontrar multitud de bolsos, monederos y complementos por menos de 50€. Y, por supuesto, los famosos polos con la rata bordada.


La intervención fue rápida pero una tanto dolorosa, a C.J. se le caían unos lagrimones tremendos mientras el doctor le pinchaba el ácido en la nariz (es uno de los pocos que lo hacen) y nos comentaba que el día anterior habían estado BRAD PITT y ANGELINA JOLIE.


He de reconocer que el resultado era espectacular y muy natural, una boquita más gruesa y una nariz menos puntiaguda por el módico “precio de amigo” de 1500€.

Teniendo en cuenta que no le había dejado marca, ni en la cara ni en el bolsillo, esa noche decidimos salir a celebrarlo yendo a cenar con su amigo D.R., artífice de la cita con el doctor.


D.R., guapo, con una americana perfecta de JOHN LOBB, se frotaba constantemente las manos lo que daba le daba en algunos momentos un aspecto de comerciante satisfecho muy inquietante.


Había reservado una mesa en LA SOCIETÉ (4, Place Saint-Geramin de Pres). Recientemente abierto, su encanto reside en convertirlo en un sitio secreto, se entra por un portal sin cartel ni nada de tal manera que, si no lo sabes, nunca adivinarías que hay un restaurante. Con una decoración que combina los diseños sencillos en materiales opulentos, algunas noches puedes disfrutar de conciertos de jazz bajo la atenta mirada de las fotos de PETER LINDBERGH. Las patatas allumette estaban estupendas, aunque tuve que dejar la mitad para no destacar entre mis dos acompañantes que casi no tocaron los platos.


Tras la cena, y numerosos frotamientos de manos…decidimos ir a tomar un gin-tonic al HOTEL COSTES (239, Rue St-Honoré) donde, discretamente, les abandoné…


A la mañana siguiente, la imagen de C.J. bajando de un taxi con su minivestido de lentejuelas de HUGO BOSS y bajo un sol de justicia, no resultaba tan sexy como la noche anterior, que vivió su momento más álgido cuando, volviendo de la mano con D.R., su zapato se enganchó en uno de los adoquines, lo que tuvo como consecuencia que ella acabará de bruces en el suelo a punto de arruinar el trabajo que le habían hecho horas antes y acabando, con lo que prometía ser, una noche da pasión y sexo.


De la Ville Café

24, Blvd.. de Bonne Nouvelle

75010 PARIS

jueves 24 de septiembre de 2009

LE CARRE RIVE GAUCHE

La noche que estuve en Le Régine conocí a un joven japonés muy simpático con el que intercambié un par de comentarios.


Días más tarde en Au Tango (13, Rue au Maire), una antigua sala de baile de los años 30 perfecta para pasar una noche divertida y despreocupada bailando disco, me volví a encontrar con él y volvimos a intercambiar un par de saludos.


Por eso, cuando mi amiga Ouerdia Senuci me dijo que tenia que presentarme a un relaciones públicas muy conocido en Paris, que podría ayudarme mucho para introducirme en el mundo de la moda, se quedo totalmente sorprendida al ver que ya nos conocíamos y , para ser sinceros, yo también (menudo ojo tengo).


Jacques Shu había trabajado tres años mano a mano con Heidi Slimane llevando la prensa de Dior Homme y en la actualidad tiene su propio despacho de prensa Jacques Shu P.R..


Por eso, cuando este japonés de rasgos finos, muy delgado (como todos aquí) y de estilo muy cuidado, nos propuso que al día siguiente fuéramos a la fiesta de le Carré Rive Gauche, no lo dudamos.


Le Carré Rive Gauche (Quai Voltaire, Rue de l´universite, Rue de St-Péres y Rue du Bac.) es un conjunto de 120 pequeñas galerías de arte y antigüedades, situadas en el 7º arrondissement, donde puedes encontrar las mejores piezas, no solo de París, sino del mundo entero. Imprescindible para los fans de este tipo de muebles y amantes del arte.


Era el día de puertas abiertas, en el que puedes disfrutar de todas estas galerías entre copa de champagne y bourdeaux. Jack Shue nos esperaba en frente de la galería donde un amigo suyo exponía una colección de elementos relacionados con el tabaco, de la que me llamó la atención un irónico cenicero con la palabra “cáncer” en relieve y un mechero en plata de medio metro de largo.


El público era una mezcla del mundo del arte y la moda junto a acaudalados clientes. Elegantes señores, de traje de chaqueta y pañuelo, se mezclaban con desaliñados artistas franceses.


Cuando el champagne empezó a hacer efecto, Jack nos propuso ir a cenar algo al Café de Flore, en el 6º arrondissement, con un grupo de amigos suyos.


En el Café de Flore (172, Blvd. St-Germain); frecuentado por Simone de Beauvoir y Pablo Picasso, estandarte de la decoración art decó y donde cualquier domingo te puedes encontrar a Karl Lagerfeld tomándose un té; los amigos de Jack resultaron ser muy simpáticos, o eso me pareció a mi porque, como ya sabéis, me enteraba de la mitad de la conversación y la otra mitad se me olvidaba a los cinco minutos y curiosamente, mi vecina de mesa, Rosita Kerdlarppol, me comentó que a ella le pasaba lo mismo.


Rosita resultó ser como un clon de mi, diseñador que escribe un blog mientras se busca la vida en Paris, pero en versión japonesa, de atractiva cara redonda, bonitas piernas y complementos vintage de Hermes.


Sin embargo, en el año que llevaba en Paris, me había cogido bastante ventaja, algo que comprobé cuando no nos pusieron ningún problema al entrar en Montana para tomar la penúltima copa.


Montana (28, Rue Saint-Benoit) es uno de los clubs más chic y restringidos de Paris, de hecho puedes encontrarte cualquier noche bailando a Nicolás Guesquiere en la pista de este antiguo cabaret de los años 70 reabierto recientemente.


Los gin-tonics resultaron los más decentes desde que estaba en Paris, por lo que la noche se alargó bastante más, mientras luchaba por un hueco en la pequeña pista de baile con una altísima francesa rubia que resultó ser Vanessa Bruno ¡!


Paris es lo que tiene, que nunca sabes con quien te puedes encontrar…


Café Noir

65, Rue Montmartre

75002 PARIS

PAS A PAS HASTA HANSALA

Las francesas son, genéticamente, las mujeres más delgadas de toda Europa, pero lo que nadie me había contado es que los hombres también.


Si en Madrid no me vendría mal perder 10 kilos, aquí no me vendría mal perder 20.


Cuando llegué a Paris, y miré a mi alrededor, me aterroricé porque, no solo es que pudiera ser duro perderlos, sino que lo más fácil era ganarlos.


Paris esta lleno de boulangeries y pâtisseries (panaderías y pastelerías) además de multitud de puestos callejeros para comprar crepes dulces y salados, paninis, pizzas, perritos calientes y toda cantidad de alimentos fatídicos para tu dieta.


Ladureé (75, Avenue des Champs-Élysées) es probablemente de las más conocidas y exquisitas pâtisseries con sus tartas multicolores y sus deliciosos “macarons au chocolat” y no olvidemos sus, tan parisien, salones de té. Y también habría que nombrar, entre muchos, Angélina (226, Rue de Rivoli) donde, en sus exquisitos salones de techos altos, se puede degustar el mejor chocolate a la taza de todo Paris.


Sin embargo, y ya que el museo Pompidou es destino obligatorio, no podéis dejar de pasar por Dhéripre (18, Rue Rambuteau) que no tendría nada de especial sino fuera porque es donde tienen una tarta, que es una mezcla de una de chocolate y otra de manzana, sobre una base de galleta crujiente que es simplemente espectacular.


Subiendo unos pocos números más encuentras Pain de Sucre (14, Rue Rambuteau), una pequeña y coqueta pastelería donde tienen unos panes de beicon e higos que tumban a cualquier fuerza de voluntad, sin dejar pasar sus pasteles con forma de hipopótamo, cocodrilo o vaca. Y como siempre, los “macarons”.


Pero volviendo a mi problema con la dieta, había un arma con el que no había contado.


Paris está también lleno de…¡fruterías!. Miles de puestos con frutas y verduras, de todos los tipos y colores, matemáticamente colocadas y lustrosas.


Al principio intentas pasar de largo, años desayunando Coca cola Light y donuts merecen un respeto, pero un día caes y compras unas fresas:


“Yo controlo, es solo una vez”


Aunque cuando me quise dar cuenta había sustituido los grasientos sándwiches mañaneros, de jamón y queso, por un zumo natural de naranja y un mix de fresas y plátanos con melón enano.


Aunque hay una frutería cada dos esquinas me atrevo a recomendaros Les Vergers Primeurs (48, Rue St-Honoré) donde tienen unas fresas francesas, más dulces que las españolas, tan espectaculares que mi hermana pensó que eran de mentira.


Y con esta dieta tan sana me dirigí a mi primer evento español en tierras francesas.


Mi amiga Chus Gutiérrez presentaba su película “Retorno a Hansala” junto a su hermana y coreógrafa Blanca Li, que presentaba su documental “Pas a Pas”.


La cita tenia lugar en el Cinema Majestic Passy (18, Rue de Passy) un pequeño cine de intelectuales en el 8º arrondissement donde suelen hacer veladas de películas extranjeras.


El ambiente era muy relajado y cinéfilo, muy lejos de alfombras rojas y flashes de fotos pero mas abierto a la charla y el intercambio con la gente.


Blanca Li es muy conocida y respetada aquí en Paris por sus espectáculos de danza contemporánea (incluso a montado corografías para videos de Daft Punk y Blur) pero la película de Chus sorprendió a todos los asistentes.


Tras la proyección todos se lanzaron a por los jamones, chorizos y fuet traídos de España, y la tortilla de patata fue todo un éxito, todo regado con un vino peleón francés que nos soltaba a todos la lengua.


En un ambiente tan relajado fue fácil poder intercambiar unas palabras con la singular actriz Maria de Medeiros y con la pizpireta Victoria Abril, que he de decir que con su camiseta de Custo Barcelona, el abrigo atado a la cintura y sin gota de maquillaje parecía completamente una niña de 15 años, impresionante el cutis de esta mujer.


Con Fatima Andah, actriz protagonista de la película de Chus y nominada a un Goya por ello, comentábamos lo guapos que eran los franceses mientras les hacíamos ojitos, ella aun joven actor francés y yo a un bailarín de la compañía de Blanca Li, que realmente estaba mas interesado en ella que en mi.


Pero eso es lo bueno del vino peleón francés, que ves lo quieres ver.



Hemingway Bar

Hotel Ritz Paris, 15 Place Vendôme

75001 PARIS

LE MOND EST A TOI

After Party.


Esta expresión es de las más utilizadas durante los días de la Semana de la Moda de Paris, importantes son los desfiles, pero donde realmente puedes hacer contactos es en las After Party, que simplemente son las fiestas después de los desfiles.


La “after-comida” con el equipo y amigos de Cortazar fue en el Baan Boran (43, Rue de Montpensier) restaurante tailandés favorito del director creativo de Ungaro. Con una decoración típica tailandesa, nos ofrecieron un menú para todos donde los entrantes eran dignos de mención, a destacar los ravioles rellenos de pato con especias de la zona.


La comida fue divertida y regada de champagne, alrededor de una gigantesca mesa redonda. Lo más destacable fue descubrir que el dueño de Ungaro es un indio grandote y de aspecto bonachón que solo apareció en el último momento para saludar a todos los invitados, uno a uno…y pagar la cuenta.


A continuación nos fuimos al Hotel Costes (239, Rue St-Honoré) a seguir disfrutando de otra botella de Champagne en su estupendo patio interior de etilo italiano, aunque la lluvia nos hizo pasar a uno de los salones decorados estilo Segundo Imperio. Sin duda se trata del hotel favorito de ricos y famosos, y es un lugar perfecto para hacer un descanso entre compra y compra.


La After Party de Ungaro tenia lugar a las 8 de la tarde en el hotel Plaza Athéneé (25, Avenue Montaigne) que todos conoceréis por la serie Sex In The City. En comparación con el estilo clásico y un tanto aburrido del hotel, me sorprendió el moderno bar donde tenia lugar la fiesta, con una barra de cristal traslucido iluminada y luces de neón, combinados con pequeños sofás de terciopelo granate oscuro.


La gente de la fiesta era de lo más variopinta. Modelos, japoneses modernos, clásicas señoronas, playboys franceses y gente de todas las nacionalidades.


En un momento dado llegó un grupo a destacar, Jean Paul Paula con su grupo de amigos, que se han vuelto muy populares en los desfiles moda y objetivo de los cazadores de tendencias. Su atractivo reside en que han dado un vuelta de rosca más a la moda masculina, vistiendo prendas de colecciones de mujer pero de una forma “masculina” y siempre con bolsos de las mejores firmas. Todo esto con una actitud de “niña tímida”.

Una de esas cosas que no sabes si son lo más moderno del mundo o lo mas hortera que te has encontrado. Aunque por ahora intentaremos dejar los prejuicios a parte.


En un momento dado apareció la modelo Adriana Lima con cola de caballo y sin maquillar y fue divertido ver la aglomeración de hombres que se generó a su alrededor.

Conocí también a una americana, como salida de la serie Dinastía, que me dejó perplejo cuando me dijo que era ¡asesora de imagen!….en Miami….ahí lo entendí todo.


David es un animal de fiestas, a los veinte minutos de haber llegado ya me había presentado a media fiesta, a los que había conocido cinco minutos antes. Así que cuando un amigo de la asesora, moreno naranja de rayos uva y camisa psicodélica bien abierta para mostrar sus collares dorados, comenzaba a acercarse demasiado; vino en mi rescate para proponerme irnos a Le Régine con un sobrino segundo de Dodi Afayed ¡!.


La familia del supuesto sobrino era dueña de varios hoteles por todo el mundo…y de varios puticlubs también…todo esto mezclado con viajes a Madrid para visitiar a una noble y muy conocida familia española…yo no daba crédito. Lo cierto es, que nada más llegar a Le Régine, nos retiraron rápidamente el cordón de seguridad cuando le vieron aparecer.


Le Régine (49, Rue Ponthieu) es LA DISCOTECA.


Tras bajar una larga escalera forrada de espejos, llegamos a una amplia sala dividida en zonas de sofás de terciopelo y dos pistas de baile, una de ellas, hecha de espejos al igual que la barra y el techo.


En plena semana de la moda el público era de lo mas variado pero fantástico. Modelos con los estilismos más arriesgados se mezclaban con hombres de lo más interesante, gays marcados y señoras divinas acompañadas de auténticos gentleman. No había normas y corroboraban la gran verdad de la moda:


“No hay prendas feas ni horteras, sino prendas mal llevadas o bien llevadas”


La música, como el público, era una mezcla de todos los tipos de música pero divertida a rabiar. Estaba claro que Le Régine era el After-Party de todas las After-Party de Paris.

En medio de toda es marabunta me encontré con Gerard, fotógrafo creador de la pagina web www.icanteachyouhowtodoit.com , que comenzó hace años haciendo fotos por su cuenta en los clubs más underground de Madrid y que ahora continua pero en la mejores fiestas alrededor de todo el mundo. No dejéis de visitar la pagina.


Como rezaba en la pared en letras psicodélicas de neón:


“Le mond est a toi”


P.d.: Regines es para ir durante la semana de la moda o cuando actúa Ponystep, el resto del tiempo, y por increíble que parezca, esta lleno de niñatos.


Café Latin

30, Rue St-André de Arts

75006 PARIS

CHEZ UNGARO

El tiempo en Paris resulta de lo más imprevisible, en uno mismo día puedes tener las cuatro estaciones del año.


El traje de chaqueta azul petróleo, con pantalón pitillo, sobre mi camisa blanca y mi pañuelo plisado negro, parecía un look perfecto para esa mañana soleada. Pero en cuanto puse el primer pie en la calle, comenzó esa lluvia tan típica de Paris.


Es una lluvia casi imperceptible pero que en un par de minutos te deja completamente calado y eso, unido a que el Louvre me quedaba lo suficientemente cerca para que no me llevara ningún taxi, hizo que ir al desfile fuera toda una odisea. Incluso en Paris, un traje azul petróleo rodeado de anoraks grises y chubasqueros negros hacen que te conviertas en el centro de atención, a lo que hay que añadir que mis zapatos de YSL resbalaban de tal manera sobre los adoquines del Louvre que hicieron peligrar mi vida varias veces.


El Carrusel del Louvre son una serie de salas donde se celebran la mayoría de los desfiles, aunque muchas casas siguen prefiriendo buscar sitios más emblemáticos por el centro de Paris. Esa mañana, además del de Ungaro, se celebraba el de Costume National. A diferencia de España, donde todos los diseñadores prefieren celebrar los desfile por la tarde, aquí las grandes firmas, como Chanel o Balenciaga, no tienen problemas en presentar sus colecciones a las 9 de la mañana.


Mi invitación numerada me permitía poder saltarme la primera cola. En la sala contigua, la gente esperaba pacientemente entrar pero sin empujones ni agobios. Realmente el espectáculo ya empezaba con el publico, que se repartía en clásicas señoras con maridos trajeados y personajes salidos de las revistas más vanguardistas. Me llamó la atención un señor de unos 70 años vestido como de Cocodrilo Dundee (lo juro) que más adelante me enteré que esta en todos los desfiles y las zonas VIP de todas las fiestas, así que prometo enterarme de quien se trata.


Mi asiento estaba en tercera fila, que no esta nada mal, y como había que esperar (cosa normal en todos los desfiles) decidí llamar a mi amiga Ana Locking para comentarle todos los detalles y hacer la espera más amena.


La pasarela tenia forma de U y estaba todo iluminado con una luz fucsia que por cierto, sienta muy bien a la piel. Todo el recorrido estaba cubierto de decenas de lámparas de araña de cristal y los fotógrafos iban de un lado a otro fotografiando al publico, una señora con un enorme sobrero ruso de zorro blanco centraba mucha de la atención.


Otro personaje que también era objetivo de los flashes en Andre Johnson, un drag-queen muy conocido en el mundo de la moda y la noche de New York por su estilo hombre-mujer-otros, que básicamente se resume en una negraza de piernas interminables y pelo largo y sedoso…pero con barba de leñador.


A mi izquierda divise un grupo de periodistas españoles y junto a ellos Nati Abascal con un chico que no sabría decir muy bien si era jovencísimo o estaba estiradísimo.


Y en ese momento la vi.


Justo dos filas delante mi estaba una de las periodistas mas pintorescas y temidas de la moda:


Suzy Menkes del Herald Tribune.


Se me puso toda la carne de gallina, vestía una de sus típicos abrigos multicolores, que parece que ha diseñado su peor enemigo, y su característico tupé, que debo de añadir, que visto de perfil hace túnel.


Era la tercera colección de Cortazar para la casa Ungaro, y la premisa de a la tercera va la vencida se cumplió. Una colección vanguardista y moderna pero conservando es aire chic y francés de go-go de los ochenta que en su día hicieron famosa a esta casa.


Los lunares polka multicolores aparecían en todas la prendas, en las que destacaban los vestidos cortos que mezclaban varios estampados de los famosos lunares entre plisados y volúmenes. Las cazadoras de motorista en azul petróleo (ya sabia yo que ese color iba a ser un acierto) me encantaron.


Tras el desfile localicé a Nicole y David y pasamos juntos al backstage donde estaban fotografiando unos vestidos espectaculares para el look-book, que no se muy bien porque no sacaron en el desfile.


Nicole, que llevaba un jersey oversize de Ungaro que completaba con unas sandalias vertiginosas de Dior y una gargantilla en forma de serpiente de un mercadillo de Miami, nos presentó a Esteban Cortazar (que realmente tenia el aspecto y la actitud de un chico de 21 años) y todos juntos nos fuimos a comer para celebrar el éxito.


Café Marly

93, Rue de Rivoli

75001 PARIS

L´AVENUE

Otro día que comienza con una llamada sorpresa.


Era el día antes del desfile y David Martínez, dueño de la productora audiovisual El Dorado (una de las pocas empresas a la que la crisis le ha sentado bien) y escritor de vocación, me daba la noticia de que estaba en Paris para asistir a la presentación de Ungaro y me proponía cenar esa noche con una amiga suya americana, amiga íntima de Esteban Cortazar.


Esta cena bien merecía una primera incursión al mundo de las compras en Paris.


No contaba con mucho tiempo, ya que en Paris las tiendas cierran normalmente a las 19 horas, así que me fui directamente a Las Galerías Lafayette en el 9º arrondissement.


Las Galerías Lafayette (40, Blvd. Haussmann), es, junto al vecino Le Printemps (64, Blvd. Haussmann) y Le Bon Marché (24, Rue de Sévres) en St-Germain, uno de los grandes almacenes de lujo de Paris y visita indispensable.


En frente de la Opera de Paris, se compone de dos edificios, unidos por un puente, donde puedes encontrar, además de los productos Lafayette, todas las grandes marcas, así como una sección gourmet perfecta para comprar productos alimenticios de todo el mundo (aunque la selección de Riojas da pena verla).


La suerte estaba de mi parte ya que nada mas entrar encontré lo que daría el broche final a mi conjunto de esa noche, un pañuelo de seda y cashmire de Lanvin, negro con diminutos lunares blancos.


Este hallazgo tan veloz me dejo tiempo para tomar un Kirk Royale (Champagne con cassis de frambuesa o melocotón) en la terraza del último piso, donde puedes disfrutar de unas vistas impresionantes de Paris. No podéis perdéroslo.


Horas más tarde me dirigí con mi pañuelo de Lanvin al cuello, mis zapatos de charol de YSL y mi cazadora de cuero vintage al restaurante Avenue (41, Avenue Montaigne).


Lo primero importante de mencionar del Avenue es que puedes reservar mesa a las 12 de la noche, importante teniendo en cuenta los tempraneros horarios de los franceses.


Este restaurante se convierte en el centro social durante los días de la Semana de la Moda. Hombres tremendamente atractivos, venidos de todas partes del mundo, y las mujeres mas estilosas, vestidas con las mejores marcas, llenan el restaurante.


La decoración interior es de un minimal barroco que mezcla acero y terciopelo rojo con muy poca iluminación, pero lo realmente apetecible es la terraza, con todos los edificios majestuosos de la Avenue Montaigne y la Torre Eiffel de fondo. Evidentemente, allí nos sentamos, porque según Nicole, la amiga de David, en Paris es importante ver y ser visto, siendo la terraza el lugar más estratégico.


Nicole Allison resulto ser, además de íntima amiga de Cortazar, productora de grandes eventos de moda en Miami y New York como los desfiles de Calvin Klein durante la NY Fashion Week. Rubia y no muy alta, estilizaba su figura gracias a sus sandalias vertiginosas de Chloé y un bolso de Ungaro, que se convertirá en uno de los indispensables de las próximas temporadas.


Las ostras estaban deliciosas y el pato crujiente a la naranja también, pero un tanto escaso aunque perfecto para una cena.


Viendo que su ligero coqueteo con David no daba mucho resultado, Nicole decidió abandonarnos tras la cena. Dado que el desfile era relativamente pronto, David y yo decidimos tomarnos un último Gin-tonic e irnos a casa…o no…


Café de la Mairie

8, Place St-Sulpice

75006 PARIS